sábado, 2 de enero de 2010

ALGUNOS ANTECEDENTES FILOSOFICOS DE LA PSICOLOGIA HUMANISTA-EXISTENCIAL

Dr. Ernesto Rage Atala
Resumen:

Este artículo trata de presentar una breve panorámica del enfoque humanista-existencial, desde sus raíces filosóficas y su concepto de hombre con el que trabaja. Detrás de todo sistema psicológico, existe una filosofía del ser humano. En este caso es, en términos generales, el Existencialismo, en sus diversas formas, además de otros elementos. Sin ser los únicos filósofos que han influido en el desarrollo del pensamiento de la tercera fuerza, parece ser que  los que se han presentado, son los que han tenido una influencia notable.


Antes de empezar cualquier tipo de estudio o investigación acerca de la persona humana en psicología, es necesario definir el concepto de hombre con el que se trabajará. Detrás de todo sistema psicológico existe una filosofía, como punto de partida. A pesar de la importancia que esta afirmación trae consigo, en muchos casos no se toma en cuenta, lo que provoca una confusión en cuanto a los conceptos y aplicaciones.

En este trabajo, el punto de partida es el de la psicología humanista-existencial, con su filosofía acerca del hombre y sus relaciones con los demás. Es importante, por tanto, presentar sus principales postulados y algo de sus fundamentos filosóficos.

La base filosófica de la psicología humanista-existencial es, en gran parte, el Existencialismo. En este artículo se presentarán algunos de los más importantes postulados filosóficos y psicológicos del humanismo y existencialismo, que se pueden aplicar a diversos enfoques de ayuda psicológica.

ALGUNOS ANTECEDENTES ACERCA DEL EXISTENCIALISMO:

El siglo XIX es considerado como "el siglo de la ciencias autónomas". Cada pensador daba su propia cosmovisión, basada en la experiencia empírica. Sin embargo, los hechos empíricos fueron forzados a adaptarse a un molde preconcebido. Es la época de la "compartamentalización de la cultura". No obstante, en la última parte de dicha centuria se empiezan a ver fisuras en la misma, que van a generar una ansiedad difusa.

El aspecto psicológico no escapa a esta dinámica: el hombre es concebido por compartimentos. Surge la tendencia de ver al hombre como un ser con diferentes facultades  totalmente separadas. Se habla de inteligencia, voluntad y emoción. Se interpreta al hombre del siglo XIX como un ser que tomaba decisiones mediante el razonamiento práctico, las cuales reforzaba por medio de su voluntad poderosa. Esto implicó una separación radical entre razón y emoción. De esta manera, la razón conoce, la voluntad aparece como agente efectivo de decisión, y esto terminaba con la negación de las emociones. Así, aquel principio de Descartes y sus seguidores de que uno de los caminos para superar la angustia era el "control racional de las emociones", se fue transformando en el "hábito de reprimir las emociones" . Esto se fue transformando en el habito de reprimir las emociones, tan manejado posteriormente por Kierkegaard, Freud y otros, para redescubrir por diferentes caminos el "motivo irracional de la conducta humana". El problema de fondo es la dicotomía entre la inteligencia y la emoción. (Rage, 1976)

Dos autores marcan un cambio profundo en la corriente del pensamiento del siglo XIX: Carlos Marx y Soren Kierkegaard. Ambos lo hacen a partir de Hegel y la critica de su pensamiento. Revolucionan la mentalidad y cultura del siglo XIX. Es interesante que a estos dos pensadores no se les considere filósofos en el sentido pleno.

Carlos Marx pensó que Hegel fue el último de los filósofos. Lo llegó a considerar como el filósofo por excelencia, ya que en su opinión supo resumir la totalidad de los sistemas filosóficos del pasado y conducir a la filosofía a su punto de perfección.

El pensamiento de Marx (cfr. Verneaux, 1984, cap 1) está influenciado, básicamente, por tres autores: Hegel, Feurerbach y Saint-Simon. De Hegel, tomó el método dialéctico, pero no aplicado al espíritu, sino a la materia. Con esto pretende poner sobre sus pies lo que estaba en la cabeza. De Feurerbach, asimila el materialismo ateo, y de Saint-Simon recoge las ideas sobre el socialismo.

En opinión de Marx, ya no se debía continuar la filosofía por medio de la construcción de nuevos sistemas, sino superarla. En otras palabras, el pensamiento como actividad puramente especulativa debía de ser suprimido. Sin embargo, en cuanto que es motor de la actividad práctica, debía ser conservado. Esto se sintetiza en la tesis XI sobre Feurerbach, que señala que los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo de diversas maneras; lo que importa es transformarlo.

Kierkegaard rechaza el sistema hegeliano y propone una forma original de irracionalismo, con elementos de empirismo y fideísmo. Al rechazar a Hegel en su idealismo, esencialismo y afán sistemático, se centra en el individuo y sus categorías existenciales o propias de la persona humana, tales como la soledad, la libertad, el cambio, etc. Así, dice Kierkegaard:

 "... mi idea principal era que en nuestra época el desarrollo del saber ha hecho olvidar la EXISTENCIA y la INTERIORIDAD, y que es por aquí por donde debe explicarse el equívoco entre la especulación y el cristianismo. Pensaba, pues, retroceder lo más lejos posible. Si se había olvidado lo  que significa la existencia religiosa, se había olvidado lo que significa la existencia humana; esto era, pues, lo que había que reencontrar"  (1965).


Esto es lo que Kierkegaard llama "pensamiento subjetivo"  o sea una  reflexión sobre su propia existencia. Lo que en realidad ataca es el "pensamiento objeto",  o sea, aquel en el que el individuo es un contemplador de abstracciones y que en el fondo está en un estado permanente de distracción ante su propia existencia. Es como una forma de evasión. Así, sostiene, que si la tarea del pensar abstracto es comprender abstractamente lo concreto, la tarea del pensar subjetivo es comprender concretamente lo abstracto. El pensar abstracto aparta la mirada de los hombres concretos y se fija en el hombre en sí. La abstracción "ser un hombre" la comprende concretamente el pensador subjetivo como "ser  este hombre particular existente".  Añade, además, que la tarea del pensador subjetivo consiste en comprenderse a si mismo en la existencia  (Kierkegaard, citado por Verneaux, 1984).

Para Kierkegaard, (1951) el pensamiento subjetivo es dialéctico, pero no en el sentido de Hegel, sino en cuanto que se enfrenta con las "contradicciones" con las que lucha el hombre real y que mantiene alternativas (esto o esto), de tal manera que se ve siempre en la necesidad de escoger. Así, dice el pensamiento del autor:

a) La existencia es una enorme contradicción de la que el pensador subjetivo no debe hacer abstracción, sino que por el contrario debe permanecer en ella.

b) Elegir algo es elegirse a sí mismo.

c) La angustia es el vértigo ante la inmensidad de posibilidades sobre las cuales el hombre tiene que decidir.

d) Existir es necesariamente sufrir desesperación y angustia.

e) El individuo al tener que elegir se está arriesgando, y al hacerlo tiende a desesperarse.

Por eso en su libro "El concepto de la angustia" dice:

"Cuanto menos espíritu menos angustia... en el hombre sin espiritualidad no hay ninguna angustia; es un hombre demasiado feliz y está demasiado satisfecho y falto de espíritu como para angustiarse... con todo, esta es una razón muy triste... La angustia, con la ayuda de la fe, educa al individuo para que descanse en la providencia. Lo mismo acontece con la culpa, que es otra cosa que la angustia nos descubre. Por eso, quien en relación con la culpa está educado por la angustia, nunca podrá descansar hasta que lo haga en la providencia (1965).

Como se puede ver, el autor más que un filósofo fue un pensador religioso. Así, dice, "En la misma proporción que la calidad de las evidencias aumenta, la certidumbre parece disminuir... Quien haya observado la generación contemporánea, seguramente no podrá negar que la incongruencia de la misma, la causa de la angustia y la inquietud es que, mientras por un lado la verdad progresa en extensión, en volumen y en parte también en claridad de abstracción; por otro, la certidumbre disminuye en forma constante (op. cit.)

En síntesis se puede decir del pensamiento de Kierkegaard lo siguiente:

1) Un principio muy defendido por el autor es que la razón o pensamiento no pueden divorciarse del sentimiento y de la voluntad. Este pensamiento lo tomará la Psicología de la "Tercera fuerza" como suyo: el individuo es un todo; y este "divorcio" equivale a dividirlo y exponerlo a que capte muy parcialmente la verdad. Más aún, la verdad sólo existe en el individuo particular cuando este es capaz de llevarla a la acción, es decir, cuando es capaz de vivirla.

2) Otro de los conceptos que flota muy fuertemente en su pensamiento es el de la LIBERTAD. Para él, libertad significa "expansión del autoconocimiento y de la capacidad para actuar en forma responsable como un yo.

a) Al hablar de expansión del autoconocimiento, expresa que no se deben romper las relaciones intrapersonales.  En otras palabras, no se trata de romper el contacto y comunicación consigo mismo. Al hablar de la persona cerrada o neurótica, la describe como aquella que está "cerrada en sí misma". Este es un aspecto importante, porque se manejan dos conceptos que se parecen, aunque en el fondo son muy diferentes: SOLEDAD y AISLAMIENTO. En el aislamiento la persona se siente "isla", alejada de todo y de todos. Posiblemente se da una actitud narcisista que bloquea la comunicación, no sólo interpersonal, sino intrapersonal. Las actitudes que aparecen son negativas. Este es el sentido del término "cerramiento" que usa Kierkegaard. El otro concepto: soledad, describe un proceso que lleva a la persona a enfrentarse con valentía a una situación existencial angustiosa, que necesita reflexionar en la soledad y que puede tener múltiples formas.

b) Al hablar de  "capacidad para actuar en forma responsable como un yo", entra Kierkegaard (1965) a tratar uno de los puntos más interesantes de su pensamiento: "capta a la persona en un proceso y con una capacidad creciente para afrontar sus posibilidades. Ella, como individuo, va en busca de su autorrealización y desarrollo personal. Sin embargo, se dan sentimientos ambivalentes en este proceso. Por una parte, desea quedarse en las pautas anteriores de vida: familia, seguridad, tranquilidad... Pero al mismo tiempo desea seguir avanzando, conocerse, adquirir con más fuerza el sentimiento de sí mismo,  a pesar de los conflictos, culpa, soledad y ansiedad. En otras palabras, lo anterior significa el conocimiento y realización de sus posibilidades, es decir, aventurarse continuamente en nuevas áreas. Este es uno de los puntos de partida de la psicología humanista-existencial.

c) La libertad así entendida, implica siempre ansiedad potencial, lo que significa que la ansiedad es el vértigo a la libertad. Para Kierkegaard esta ansiedad es normal, porque cuanto mayor es la libertad potencial y sus posibilidades creativas, tanto mayor es su "ansiedad potencial". Más aún, el autor dice que el conflicto interno y el sentimiento de culpa son siempre consecuencias de la creatividad. No obstante, no se les debe clasificar como neuróticos, ni dan tampoco lugar a la ansiedad neurótica, si el individuo puede enfrentar crisis con creatividad y resolverlas en función del desarrollo mayor de su yo. En otras palabras, la ansiedad neurótica se daría cuando la persona es incapaz de enfrentar la ansiedad normal en el momento de la crisis real de su crecimiento.

d) Para este pensador, las fuentes de la ansiedad neurótica son la  desunión del yo y la falta de armonía con los otros. El proceso de superación de esta ansiedad neurótica es simultáneo: superar uno es superar el otro; y el camino para lograrlo es enfrentar y llevar a cabo las amenazantes experiencias de soledad y ansiedad,  que son normales porque forman parte de nuestra vida y no se pueden evitar en el camino de la autorrealización. Así, dirá Frankl (1979) más adelante: "vivir es sufrir, y sobrevivir es encontrarle un sentido al sufrimiento".

e) La vida impone determinadas tareas a cada hombre, y esforzarse por realizarlas es lo que da sentido a la vida. Cada uno tiene una tarea diferente, y cada situación, al ser diferente, exige una respuesta única. Algunas veces la tarea consiste en aceptar el destino o en ser feliz. El sufrimiento de cada hombre es único y su oportunidad de crecer radica en la forma en que lo enfrenta. La angustia, dice Frankl (1981,1990), es mejor maestra que la realidad, ya que ésta se puede evitar temporalmente, pero aquella se lleva dentro de uno mismo.

f) Kierkegaard, en su diario de tres volúmenes escribió: "...después de mi muerte se verá que basta "Temor y Temblor para inmortalizar el nombre de un escritor, será leído y traducido a otros idiomas y casi causara horror por el tremendo "pathos" que contiene".

Casi un siglo después de que escribiera las anteriores frases, se cumplió su profecía. El renacimiento kierkegaardiano se sitúa entre las dos guerras mundiales. Se considera al pensamiento de Kierkegaard como el de un solitario, pero no el de un aislado o desligado de su tiempo.

FUNDAMENTOS FILOSOFICOS Y PSICOLOGICOS DE LA PSICOLOGIA HUMANISTA EXISTENCIAL

1) El existencialismo admite una doble consideración. Por un lado es una corriente o conjunto de corrientes filosóficas, con múltiples doctrinas, y por otro, presenta un fenómeno  psicosociológico que se ha desarrollado especialmente a partir de la segunda mitad de este siglo. Aunque son cosas distintas, tienen entre sí numerosas relaciones. Este estudio tiene como objetivo señalar los conceptos clave para poder entender esta actitud filosófica y científica (Jolivet, 1970).

2) No se habla de una escuela existencial, sino de una cierta forma de considerar al hombre y su mundo. Sus implicaciones han sido muy variadas, ya que han influido significativamente en la filosofía, la teología y la literatura. En estos últimos años su influencia se ha extendido a la psicología, con aportaciones muy importantes.
3) El existencialismo no es una filosofía compartida por todos los pensadores reunidos bajo esta designación, ya que existen entre ellos profundas diferencias. De aquí la dificultad de dar una definición del mismo. Sin embargo, contra toda su filosofía y sólo por claridad metodológica, se puede intentar una descripción sintética:

"Es el conjunto de doctrinas según las cuales la filosofía tiene por objeto el análisis y descripción de la existencia concreta , considerada como el acto de una libertad que se constituye al afirmarse y no tiene otro origen o fundamento que esta afirmación de sí mismo", (Jolivet, op.cit., p 11).

De lo anterior, se desprenden algunos elementos importantes:

1º El existencialismo es la decisión común de tomar como punto de partida el análisis de la experiencia concreta y vivida de dirigirse, por así decirlo, directamente al hombre.

2º  Otro aspecto, es que la existencia es posición pura y no perfección de la esencia. En otras palabras, quiere decir que la existencia precede a la esencia.

3º Se pueden distinguir tres corrientes principales dentro del existencialismo:

a) Jaspers y la corriente kierkegaardiana: para ellos la existencia implica una negación de la filosofía como sistema. La filosofía de la existencia, es un análisis de la misma existencia en lo que tiene de más individual y concreto.

b) Heidegger y seguidores: el existencialismo es el análisis existencial a que se refiere Jaspers; pero se debe constituir una filosofía del ser, esto es, una ontología, a partir de este análisis. Jaspers dice que esto es a lo más una filosofía "sobre la existencia". Por esta razón, Heidegger rehusa considerarse existencialista al estilo de Jaspers.

c) Camus y Baitaille: dentro de este tercer grupo están, además de los autores mencionados, Gabriel Marcel y otros. Aunque se les llama existencialistas, rehusan enérgicamente esta denominación. Con excepción de  Marcel, los pensadores de este grupo tienen en común la creencia de lo absurdo fundamental de la existencia y del mundo. (Jolivet, 1970, pp 9-10).

En resumen, no se puede hablar de una sola corriente existencialista, porque existen diferencias profundas entre los diversos pensadores de estas corrientes. Quizás es preferible hablar del "conjunto de doctrinas" según las cuales la filosofía tiene por objeto el análisis y descripción de la existencia concreta,  considerada como el acto de una libertad que se constituye al afirmarse y no tiene otro origen ni otro fundamento que esta afirmación de sí misma (Jolivet, 1969).

ALGUNOS ELEMENTOS DE PENSADORES CONTEMPORANEOS POSTERIORES:

Uno de los pensadores existencialistas que más han influido a través de su pensamiento en la psicología de la Tercera Fuerza es Martin   Heidegger, quien buscó una integración entre la corriente kierkegaardiana y la fenomenología. Quizás su obra más importante es Ser y Tiempo (1974) En esta obra el autor busca que la existencia se revele en el fenómeno que es ella misma: la existencia aparece como "el modo de ser"  del hombre como apertura al ser.

Al estudiar más profundamente al ser, Heidegeer hace una diferencia entre "ente y ser". Para él, "ente" son las cosas, los existentes y los objetos. En cambio, el "ser" es lo que le da inteligibilidad y sentido a las cosas. El ser es el fundamento de las cosas. Por tanto, el autor, habla en dos planos distintos: el óntico, que es el que se refiere a los entes; y el ontológico, que es el que se refiere al ser.

Una de las críticas que hace Heidegeer al existencialismo de Jasper, es que él se refiere básicamente al plano "óntico" y no toma en cuenta lo verdaderamente ontológico. Esta critica también la extendió a la filosofía tradicional.

También se opuso a Husserl en cuanto a la "epoje".  Esta trata de enfocar la atención en un objeto determinado, pero dejando de lado, de un modo expreso, algún dato cuya consideración perturbaría el rigor deseado. Entre las "epoje" a que hace referencia Husserl (cfr. Verneaux, 1984, cap. VII: La fenomenología), destacan:


a) La filosófica: que consiste en poner entre paréntesis toda teoría filosófica y todo presupuesto, para enfocar la atención exclusivamente en los objetos. Husserl dice que no se aprende filosofía estudiando a los filósofos, sino yendo a las cosas mismas. Cuestiona por tanto, la validez de los primeros principios.

b) La fenomenológica: es la más conocida, pero también es la más cuestionada. Consiste en poner entre paréntesis la existencia o ser real de los objetos, para tratarlos sólo en cuanto fenómenos; esto es, en cuanto se manifiestan o aparecen. Esto conduce al idealismo y elimina el tema central de la filosofía: el del ser.

c) La eidética: que consiste en poner entre paréntesis todo lo accidental, fáctico y contingente, para enfocar en el fenómeno sólo lo esencial, lo necesario y lo apriori.

A Heidegeer le preocupó la "epoje fenomenológica" porque deja de lado el plano ontológico para centrarse en el óntico. Sin entrar a grandes profundidades dentro de la filosofía de Heidegeer, se verán dos conceptos fundamentales en su pensamiento y que tienen una fuerte relación con la filosofía humanista-existencial: dasein y dasman.

DASEIN: es la realidad humana. La existencia auténtica. Literalmente significa "ser-ahí".  Supone una especial vinculación del hombre con el ser. El autor dice que la esencia del dasein es la existencia; esto significa que lo típico del hombre es existir, estar lanzado hacia algo, dar sentido a las cosas con el mismo ser que el lleva consigo. Ex-sistencia es proyectarse hacia algo. Se refiere al hombre como "ser-en-el-mundo". En otras palabras, quiere decir que lo típico del hombre es "vivir inmerso en una red de relaciones", hacia las cuales proyecta toda su atención. No se podría comprender a una persona determinada sin este mundo peculiar que la rodea. El autor dice que la características mas importantes o los "existenciales" del hombre son: el cuidado, la libertad, la trascendencia y la temporalidad.

DASMAN: es la existencia inauténtica. La mayoría de las personas, dice, lleva una existencia inauténtica, que se caracteriza por lo impersonal de la vida. Se vive según se opina o se usa. No se vive, por tanto, la propia existencia, sino la existencia impersonal, que es la que se estila como un modelo estándar. "Das man" significa literalmente el pronombre impersonal "el se". La masa vive sometida al das man, esto es, esclavizada, alienada a patrones anónimos, pero subyugantes: el poder de la moda, de las costumbres, del qué dirán y otros más. Las características de la existencia inauténtica se pueden resumir en tres: la falsa curiosidad, la charlatanería y la ambigüedad.

El mismo año que nació Heidegger en Alemania, nació en Francia GABRIEL MARCEL, que es el pensador existencialista católico más importante, junto con Luis Lavelle y René Le Senne. En su obra "Ser y tener" y que más adelante la amplía en su libro "El misterio del ser" (1964), plantea su enfoque personal sobre la temática a que se hizo mención con Heidegeer. Así, dice, que el "Tener" es la categoría que separa y distingue. El poseedor es distinto a la cosa poseída. El que posee algo tiende a someter ese objeto como un instrumento. Pero no sólo eso, sino que también tiende a someterse a él y excluir a los demás en esa relación de su posesión. En cambio, en el "Ser"  la presenta como una categoría superior. El hombre existe en el ser, participa de él y se comunica con los demás por esta apertura en el ser. El ser es el que nos lleva a la existencia personal. No separa, sino que une.

Dice Marcel (1951) que desde la existencia personal se puede reflexionar, ahondar en sí mismo y captar el ser por el cual se realiza la comunicación con las demás personas. No se puede decir lo que es el ser, ya que no se puede objetivar y expresar, pero se puede decir que su conocimiento nunca es exhaustivo y se puede experimentar con una profundidad que nos supera y al mismo tiempo nos incluye. Agrega Marcel (1955), quien capta esto sentirá la humildad ontológica, ya que se experimentará como un sujeto que no es dueño de su propio existir, sino como un don renovado en el tiempo.

Las mismas palabras limitan la expresión. Se puede decir que el hombre es una existencia encarnada en un cuerpo. Asimismo, la fe no son meras fórmulas inertes, sino una participación de lo divino. El mismo conocimiento es una participación de la verdad. Lo contrario sería vivir en el plan del "tener"; esto significa que no se ha llegado a la existencia auténtica humana y personal.

La postura de JEAN PAUL SARTRE (1966) es la de un existencialismo ateo. Uno de sus objetivos primordiales es describir la existencia humana. Para ello desarrolla temas que otros ya lo han hecho, pero desde su propio ángulo: la libertad, la angustia, el amoralismo, la imposibilidad de las relaciones interpersonales de sujeto a sujeto, el fracaso del hombre en todos sus intentos para realizar su proyecto fundamental: llega a ser Dios.

Sartre en su obra "EL SER Y LA NADA (1966) maneja dos conceptos fundamentales a lo largo de su pensamiento filosófico: el ser en sí y el ser para sí.

a) EL SER EN SI: es el ser de las cosas; el objeto carece de conciencia, de movimiento y de relaciones. Simplemente es. Corresponde al principio de identidad. Este produce la NAUSEA. Es denso, macizo, inmóvil y rígido.

b) PARA SI: es consciente; es el sujeto, lo "típicamente humano". A este no se le puede aplicar el principio de identidad, ya que "es lo que no es y no es lo que es". Es móvil, consciente y subjetivo.

Al parecer, Sartre propone un dualismo al estilo de Descartes (materia y espíritu). Sin embargo, al "para sí" le niega su calidad de substancia y lo califica como una nada (Sartre, 1966). Plantea que el hombre no es, sino que se hace. Su conciencia está lanzada hacia el objeto y continuamente se forja planes, los cuales, una vez realizados, constituyen la facticidad del hombre, su esencia ya hecha, pero que sólo termina a su muerte.

Al hablar del "para sí" explica que el hombre es existencia y libertad. Y sólo a través de su existencia es como va forjando su esencia, que es su propia autobiografía (Sartre, 1968, 1973).

Se puede decir que los temas que los temas fundamentales de la filosofía existencial son la naturaleza del hombre, su existencia en el mundo moderno y el significado de la existencia para el hombre. Su interés se centra en la experiencia más inmediata del hombre: su propia existencia.

De la filosofía de MARTIN BUBER, (1974), especialmente en su libro YO-TU (1954), la psicología humanista tomará algunas ideas muy importantes. El autor habla de las relaciones YO-TU, como base de las relaciones interpersonales sanas. Asimismo, se refiere a las relaciones YO-ELLO, que la persona suele usar de manera manipulatoria y neurótica. Es usar al otro para los propios fines.

Algunos de los pensamientos en estas líneas de los psicólogos humanistas, pueden ser los siguientes:

Carl Rogers

Contrariamente a los que sostienen algunas corrientes de la primera y segunda fuerza en psicología, de que el hombre es un ser irracional que se destruye a sí mismo y a los demás, la tercera y cuarta fuerzas hablan del ser humano como un ser básicamente racional, social, progresivo y realista (Rogers, 1961, pp. 90-92, 194-195). El hombre es un ser cooperativo, constructivo y leal. Cuando está libre de defensas, sus reacciones son positivas, progresivas y constructivas. Así, dice el autor, que indudablemente existen en el hombre emociones antisociales, como los celos, agresividad, etc., pero que no son impulsos espontáneos que tengan que ser controlados, sino más bien reacciones que se desatan cuando quedan frustrados otros impulsos más elementales: amor, dependencia, seguridad... Comenta el autor que no tenemos por qué empeñarnos en controlar los impulsos agresivos y antisociales; pues su propia capacidad de autorregulación contrapesará unas necesidades con otras (cfr. Rogers, op.cit).

Por otro lado, agrega (op. cit. p. 221) que el individuo tiene la capacidad de orientar, regularse y controlarse a sí mismo, si para los cual sólo se requiere que se den ciertas condiciones existentes para el crecimiento. Unicamente cuando faltan estas será necesario aplicar un control externo para regular al individuo. Cuando se poseen, puede desarrollar por si mismo su potencial.

Rollo May

Este autor define al existencialismo como el intento de entender al hombre, superando la división entre sujeto-objeto.
       May (1990)  afirma que el dilema humano consiste en el hecho de que los humanos no son capaces de verse a sí mismos como sujetos y objetos al mismo tiempo. May ha descrito de diversas maneras la dicotomía “objeto-sujeto”. Y en este tema no siempre ha sido consistente. Sin embargo, en general, May dice que los humanos son capaces de verse a sí mismos como objeto al cual suceden cosas, v.gr. como personas somos influenciados por el ambiente físico, por la presencia o ausencia de otras personas, por la genética (somos altos o bajos, hombres o mujeres, de piel clara u oscura...) Asimismo, por variables sociales o culturales. Estos eventos objetivos que influyen en nosotros son esas cosas que las teorías deterministas enfatizan como causas de la conducta. En otras palabras, puesto que somos estimulados de maneras específicas, respondemos también de maneras específicas. No obstante, como sujetos, somos conscientes del hecho de que estas cosas nos están sucediendo a nosotros. Percibimos, consideramos y actuamos con base en esta información. Determinados qué experiencias son valiosas y cuáles no, y después actuamos de acuerdo a estas ideas personales.

May dice que la conexión con uno mismo es lo que distingue a los humanos del resto de la naturaleza. Es la capacidad del hombre de situarse fuera de sí mismo, de conocer que él es el sujeto y el objeto de experiencia, de verse a sí mismo como la entidad que está actuando en el mundo de los objetos. Como humanos, vemos al mundo y nos vemos a nosotros mismos viéndolo. Esta conexión con uno mismo o consciencia del “self” permite a los humanos escaparse del determinismo y poder decir algo en relación con lo que hacen. La “consciencia del self” nos da el poder de situarnos fuera de la rígida cadena de “estímulo y respuesta”,  de hacer una pausa y por medio de ella poner algún peso en ambos lados, para buscar alguna decisión sobre lo que será la respuesta.

Aquí tenemos el concepto de “dasein” en la teoría de May. El “estar-ahí”  debe ser entendido como un ser que está ahí. El “ahí” se refiere a las fuerzas deterministas que están presentes en una situación dada, mientras que el ser (la persona) aporta (añade ?) a esas fuerzas su propia libertad, valores, interpretaciones... Según May, ambos extremos de la dicotomía necesitan ser tomados en consideración para lograr una plena comprensión de la persona. Es decir, tanto las circunstancias físicas de una persona (parte objetiva) como la estructuración y valoración de esas circunstancias llevadas a cabo por una persona (parte subjetiva).

Victor Frankl

Frankl (1981) dice que el sentido de vida no se inventa, sino que se descubre. Por tanto, el logoterapeuta no puede indicar a la persona cuál pueda ser su sentido de vida. El autor presenta los siguientes temas para una sana reflexión:

1º Mi trabajo de cada día.
2º Las grandes experiencias que iluminan mi vida.
3º El sufrimiento que no puedo evitar.

Para que la respuesta sea válida, tiene que ser personal. De otro modo será una respuesta introyectada (aunque objetivamente sea valiosa), pero debe ser propia. NO basta la reflexión intelectual. Es necesario dejarse “afectar” interiormente y abrirse a las experiencias vitales con todos los sentidos y potencias. Es importante preguntarse en que me apoyo en la búsqueda de sentido. Estoy en el “vacío” o me encuentro en suelo firme.

El autor habla de tres tipos de análisis:  

1) Análisis somático: este tipo de análisis tiene como objeto la comprensión de las alteraciones orgánicas funcionales. Sus formas más frecuentes son los análisis clínicos de sangre, orina, heces, etc.

2) Análisis psicológico: en nuestro siglo revistió una forma importante y específica, conocida como psicoanálisis, el cual se asocia con Freud, y en sus variantes significativas con Jung y Adler y otros más. Aquí:

a) La atención está puesta en los procesos dinámicos de tipo inconsciente.

b) La finalidad última: es el restablecimiento del equilibrio psicológico (homeostasis) entre las diversas  instancias psíquicas.

3)  Análisis existencial: Este tipo de análisis del cual nos ocupamos en este estudio presupone las aportaciones de  los dos tipos de análisis anteriormente señalados; pero da un paso integrador hacia adelante:

"Lo importante, aquí, es tomar al ser humano como una unidad antropológica, que se convierte en persona, precisamente en el ámbito de la dimensión espiritual.  Lo específicamente propio del ser humano es su libertad y responsabilidad. Libertad y responsabilidad de la libertad son la esencia de la existencia auténticamente humana."

Ahora se puede intentar una descripción más concreta de qué se entiende por análisis existencial. En un primer paso se puede reafirmar el concepto del ser humano:

1) Entendemos que el ser humano es el ser libre y responsable y que ha de ser consciente de esa responsabilidad y libertad.

2) Análisis existencial será, por tanto, una forma psicoterapéutica  que arranca del espíritu de la conciencia de responsabilidad y libertad.

3) Por tanto, el objetivo fundamental del análisis existencial ha de ser

"la facilitación del proceso en el que el ser humano se hace consciente de que la esencia de su existencia es la conciencia de su libertad y la responsabilidad de su libertad (como ser único e irrepetible, llamado a buscar el sentido de su vida y a realizar los valores, como ser finito, i.e. confrontado con la facticidad radical y con la apertura a la trascendencia).

4) El objetivo fundamental se concreta en un "objetivo práctico", que consiste en que el ser humano descubra por sí mismo el `sentido' de su existencia, el para qué o por quién vivir, el sentido de su ser-en-el-mundo, y el sentido de todo aquello que es componente o parte de nuestra condición humana. Por tanto, nada le es ajeno al análisis existencial: amor, sufrimiento, trabajo, la comunidad humana, la muerte, etc.

5) El análisis existencial cuenta con los datos ofrecidos por el análisis somático y psicológico, que traducen los llamados condicionamientos de tipo herencial, orgánico, psicológico y las condiciones sociales del medio ambiente. Con todos estos datos reunidos, que conforman el marco de referencia histórico social de la persona, el análisis existencial procede a ver cuál es la ubicación del ser humano ante la situación concreta que vive.



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Fuente:  http://escuelasecundaria.dnsalias.com/WEB_ITESO/psicologia_humanista/lecturas%20teorias/ALGUNOS%20ANTECEDENTES%20FILOSOFICOS%20DE%20LA%20PSICOLOGIA.doc

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